UJC

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Una estrella, como la del MLN, en búsqueda de la "revolución socialista" como en Cuba

lunes 19 de diciembre de 2011

TRABAL ASESINADO POR LOS FASCISTAS ROJOS ( COMUNISTAS), JULIO CASTRO POR LOS FASCISTAS NEGROS




Los comunistas mataron a Trabal, los fascistas al maestro Castro ¿Me salvé de pura suerte?
por Prof. Antonio Romero Piriz


"Creo oportuno volver a publicar la siguiente nota, con un comentario final sobre este crimen y el del maestro Julio Castro."




Columna del Prof. Antonio Romero Píriz en INFORME URUGUAY


Según informa el último número del semanario Búsqueda, un grupo maoísta francés fue responsable del asesinato del coronel Ramón Trabal en París en 1974.

En aquel momento se responsabilizó del atentado la “Brigada Internacional Raúl Sendic”. Durante las casi cuatro décadas transcurridas, todos los medios frenteamplistas han acusado a las FFAA uruguayas de ese crimen.

Ahora se sabe que fue un grupo maoísta (comunista pro-chino) francés llamado “Brigada Internacional”, como las que el movimiento comunista internacional mandó a la guerra civil española, el responsable.

A raíz de ese asesinato fui detenido junto con otros.



Creo oportuno volver a publicar la siguiente nota, con un comentario final sobre este crimen y el del maestro Julio Castro:




¿ME SALVÉ DE SER EJECUTADO?


En estos días en la prensa se afirma que el 20 de diciembre de 1974, al día siguiente del asesinato de Trabal "La dictadura planificó ejecuciones masivas; sólo 5 se concretaron", "Iban a ser más los fusilados" ("La República", 28/12/09). Allí se dice que los detenidos ese día y liberados el 7 de enero iban a ser ejecutados, pero "en la mayoría de los casos las ejecuciones fueron detenidas por orden de alguna autoridad." Y se afirma que sólo fueron asesinados los cinco ex-presos políticos que aparecieron en Soca.

Considero oportuno ante estas nuevas evidencias transcribir el fragmento de "Los hombres grises" publicado en noviembre de 2007 en la que recuerdo mi detención durante el período mencionado.

Tenía 23 años, y ya había estado casi tres presos.



Así fue mi segunda detención:



"Faltando pocos días para Navidad, de pronto veo parar una camioneta militar frente a la puerta del comercio y descender un oficial y un sargento acompañado de varios soldados armados con fusiles. El oficial dijo que debía acompañarlos.¿Por qué? Pensé que me habría olvidado de ir a firmar, pero no era así. No supieron o no quisieron decirme por qué me detenían. No era necesario : estábamos en una dictadura y la arbitrariedad era la norma general. Pedí para avisar a mi casa, para que alguien fuera a atender el comercio. Me dejaron ir al almacén de la esquina,y desde allí telefoneé a un vecino (en casa no había teléfono).La gente del almacén miraba con curiosidad a los militares que me acompañaban y más cuando dije "me llevan detenido las Fuerzas Conjuntas". Esperamos un rato. Se empezó a congregar gente en las esquinas, entre las que vi a varios frentistas.Uno de ellos, un muchacho, entró al salón como para comprar."Borrate", le dije,"me llevan preso". Igual quiso arriesgarse para demostrarme su solidaridad. Finalmente resolvieron no esperar más. Dejé la llave a una vecina que me dio un beso, y subí a la camioneta. Allí pude ver a un militante del FARO que había conocido en Libertad. Aún pasamos por la casa de otro ex - preso a recogerlo. Luego marchamos para el cuartel de Blandengues. Al llegar me vendaron los ojos y pensé ¿habrán descubierto que soy un militante comunista clandestino y van a torturarme? Luego de recorrer corredores que me parecieron interminables, al sacarme la venda vi que estaba en un consultorio médico. El galeno me revisó, y luego fui llevado a un pequeño calabozo. Pude oir que el militante del FARO estaba al lado. Nos pusimos a conversar, y pasados los días a cantar juntos a voz en cuello sin importarnos dónde estábamos, canciones de la República Española. Sólo nos sacaban de mañana a lavarnos (no bañarnos) y cuando pedíamos a gritos para ir al baño. Cuando algún soldado nos traia la comida (un guiso) aprovechaba para volver a preguntar por qué estaba detenido, y hasta cuándo. El día de Navidad me abrieron la celda a medianoche y vi a varios soldados de civil . ¡Zas! (pensé) "ahora me dan la salsa".Pero era sólo para darme un vaso de gaseosa. Un día pedí una hoja y un lápiz y escribí una carta diciendo que mi esposa estaba embarazada y que solicitaba me dijeran por qué causa estaba detenido, y hasta cuándo me iban a tener, porque necesitaba trabajar y no creía que mi padre enfermo y mi esposa embarazada fueran capaces de atender un comercio. Esa madrugada me llevaron al despacho de un oficial. En las paredes había numerosas fotos de competencias de equitación. El oficial me dijo que había leído mi carta , y que aunque no era partidario de esas medidas, debía cumplirlas porque eran ordenes superiores. No contestó a mis interrogantes, pero me tuvo un buen rato tratando de sonsacarme mis ideas. Me dijo que para él todos, tupas, bolches, MRO, eran lo mismo. Trató de ver si yo sabía sobre una tendencia dura , marxista -leninista de los "peludos" de UTAA, de la que yo no había oído hablar. Volví al calabozo igual que había salido. Así pasó el fin de año. Oíamos los fuegos artificiales y pensábamos cuánto más nos tendrían. Dos días después de Reyes, el 8 de enero de 1975 , con la misma falta de explicación con la que me habían traído, me dijeron que preparara mis cosas para irme. Iba dejando el cuartel cuando me crucé con un oficial mate en mano y termo bajo el brazo. A pesar de que la razón me aconsejaba salir de allí lo antes posible, quise averiguar por qué me habían tenido preso casi un mes. Le pregunté y se pasó un dedo por el cuello diciendo "para que no lo pasaran a cuchillo". No pregunté más y me fui lo más rápido que pude. Durante los 33 años que han transcurrido desde entonces, he pensado mucho sobre esa respuesta. El día que me detuvieron había sido asesinado el coronel Trabal, agregado militar en París por una supuesta "Brigada Internacional Raúl Sendic". No se sabe hasta hoy si lo mataron los tupamaros, algún grupo francés similar o los propios militares, por una lucha entre facciones. Cuando yo ya estaba detenido aparecieron muertas varias personas en Soca, que habían estado presas por tupamaras, en una aparente represalia por la muerte de Trabal. ¿Estaré vivo porque unos militares me detuvieron para que otros no me mataran? O quizá fue otra represalia más suave que matarnos. Nunca lo sabré. Paré un taxi y me dirigí al salón. Al llegar mi padre se emocionó mucho y me abrazó. Tomé plata de la caja y pagué el taxi. Había un corredor, que al enterarse de lo que me había pasado,dio a conocer su identidad frentista y me expresó su solidaridad. Pregunté por mi esposa. Mi padre me dijo que estaba en la Española visitando al médico. Fui hacia allí. Cuando entré al pasillo, la vi sentada, hermosa con su pancita. Se emocionó mucho al verme. Estuve con ella hasta que vio al médico. Todo estaba bien, y mi primer hijo pronto iba a nacer. Me había esperado. Resolví volver con mi padre para ayudarlo .Nada más llegar fue emocionante el desfile de vecinos que comenzó. Todos venían a besarme o a estrecharme la mano, expresando así su rechazo a la dictadura militar, y su simpatía por jóvenes perseguidos. Me enteré que el doctor Bossano, que vivía a la vuelta, había estado todos los días para ver cómo estaba mi esposa. A la mañana siguiente salíamos rumbo al sanatorio. Nació mi hijo mayor el 9 de enero de 1975.Al sanatorio acudieron todos los duendes de la clandestinidad (como decía Arismendi) del PCU, militantes del 26 y mis ex - compañeros de prisión."



Prof. Antonio Romero Piriz. ("Orejano Oriental").




COMENTARIO FINAL:

PODRÍA HABER ESTADO MUERTO DESDE 1974 SI HUBIERA CAÍDO EN LAS MANOS DE LOS QUE LE VOLARON LA CABEZA AL MAESTRO JULIO CASTRO.

miércoles 5 de octubre de 2011

MERECIDO PREMIO PARA "MILICOS Y TUPAS"



FELICITACIONES, LEONARDO HABERKORN

El libro "Milicos y tupas" de Leonardo Haberkorn ha ganado el premio Bartolomé Hidalgo. Merecido premio para una obra que como antes "Historias tupamaras" o "Secretos del PCU" cuenta la "contrahistoria", divergente del relato heroico "oficial" y oficialista del MLN y el PCU.
En los tres libros ha sido mencionado este blog, que contiene un testimonio que quisieron silenciar pero que miles en el mundo ya han leído. Y seguimos divulgándolo, hasta en las calles con volantes.

domingo 5 de junio de 2011

LO DIÓ TODO POR LA "REVOLUCIÓN" Y LO DEJARON SOLO



ADIÓS PRIMO GONZALO. DESCANSA EN PAZ

En mi testimonio “Los hombres grises,(bolche tupa), comunistas y tupamaros en Uruguay" (que se encuentra escribiendo el título en Google) relaté mi experiencia en la lucha por una “revolución socialista” como la de Cuba en Uruguay, hasta la decepción y la posterior agresión.

En ese testimonio mencioné varias veces a mis primos, los tupamaros Fernando y Gonzalo Romero Basanta.

Como no tengo hermanos, los primos hermanos son parientes importantes para mí.

La última noticia que tenía de Gonzalo fue que luego de fugarse de Punta Carretas en “el abuso”el 6 de setiembre de 1971, con Mujica, Huidobro, Zabalza y 107 más, había salido clandestinamente para Chile, donde lo salvó el embajador sueco de ser fusilado, y luego se fue para Suecia.

Pensar que colaboré con su fuga sin saberlo, cuando nos convocaron a La Teja a todos los del 26 de Marzo para la "Operación Tero".

De Fernando sabía que tenía un restaurante en España, en Torremolinos.

Sabía que sus padres, Manuel y Amelia fallecieron, y que su hermano Leonardo murió en un accidente de auto, luego de chocar contra un animal en una carretera.

Ayer, leyendo sitios de Internet, me encontré con uno en el que dos ex –tupamaros hablaban de Gonzalo, “el tanqueta”.

Decían que cuando se fugó de la cárcel estaba en una casa y le pareció sospechoso un puesto de verduras enfrente. Lo advirtió pero como no le hicieron caso se fue de ahí. Poco después resultó que el puesto era de la policía y los de la casa fueron detenidos.

Según el relato, al llegar a Chile fue radiado pues se lo consideraba una especie de “desertor”, y Fernández Huidobro se encargó de ponerlo en una lista negra.

Terminaron su relato diciendo que Gonzalo falleció en 2004 luego de padecer una diabetes por la que tuvieron que amputarle ambas piernas.

A su entierro, supongo que en Suecia o en España fueron un puñado de antiguos compañeros. Agregaron que su cuñada Armonía(a la que también menciono en Los hombres grises) falleció hace poco.

Aún no tengo noticias de Fernando , que si vive debe tener como 70 años.

Mi primo Gonzalo, hijo de un exitoso contador y estudiante universitario de la Facultad de Agronomía, dejó todo y pasó a la clandestinidad por el mismo falso ideal que seguí yo también equivocado.

Se comprometió y le llenaron tanto su mente de odio, que llegó a cometer asesinatos y secuestros,( según se dice,el secuestro de Pereyra Reverbel y la muerte de algún policía y militar ) para luego darle una patada cuando ya no les sirvió más.

Una víctima más de una guerra sucia entre Orientales que no debe repetirse.

Lo recuerdo de mi infancia como un chico simpático de cabello enrulado, un buen compañero de juegos.

Descanse en paz y que Cristo tenga piedad de tu alma torturada.

domingo 29 de mayo de 2011

LOS HOMBRES GRISES APARECE EN OTRO SITIO


SIGUE DIFUNDIÉNDOSE "LOS HOMBRES GRISES"
Además de poder ubicarlo en Google por el nombre LOS HOMBRES GRISES, BOLCHE TUPA, en Informe Uruguay, en slideshare o en http://loshombresgrises.blogspot.com/2007/11/los-hombres-grises.html>

ahora también puede leerse en

http://es.scribd.com/doc/56302670/Los-Hombres-Grises-Antonio-Romero-Piriz

sábado 28 de mayo de 2011

EN ESTE BLOG YA PUEDO PUBLICAR, EN OTROS NO

Blogger me permite publicar en este blog, pero aún no en Red Uruguaya por Democracia para Cuba http://redcubalibre.blogspot.com y tampoco en Por una coalición de los no-frenteamplistas, urgente si no hay balotaje, en http://noalfa.blogspot.com

sábado 14 de mayo de 2011

NO IGNOREN A LAS FARC URUGUAYAS


UN TEMA DE LA HISTORIA RECIENTE

PROFUNDIZAR LA INVESTIGACIÓN


Hoy está en primer plano lo que nos ocurrió a los Orientales hace 40 años, en momentos en que quizá en diputados se desconozca por segunda vez la voluntad popular expresada en dos plebiscitos.

Hoy está en primer plano aquella pequeña guerra sucia que sufrimos cuando el MLN y el PCU se plantearon como objetivo tomar el poder como sus camaradas en Cuba, y lograron hacernos sufrir una dictadura cívico militar de 12 años en los cuales estuve cinco en la resistencia clandestina, dos preso en cuarteles y el Establecimiento Militar de Reclusión Número 1 (conocido como Penal de Libertad ) y cinco exiliado en la lejana Suecia.

Ríos de tinta y toneladas de papel han sido dedicados a narrar la peripecia de los presos políticos y la tortura en la pasada dictadura militar.

Yo mismo he narrado cómo estuve encapuchado, cómo fui golpeado, cómo estuve de plantón y fui amenazado con el “submarino”,cómo vi a otros venir de él, en mi testimonio digital “Los hombres grises (bolche tupa): comunistas y tupamaros en Uruguay”,(en adelante LHG) que se puede ver en Internet poniendo el nombre en Google.

Los dirigentes del MLN han tenido amplia facilidad para publicar numerosos libros en las mismas editoriales que se negaron a publicar el mío. Pese a ello,por varios medios, casi quince mil personas de todo el mundo han tenido ya acceso a LHG.

Ultimamente comienzan a aparecer varios libros sobre el partido comunista (PCU) como uno reciente (bastante aburrido por cierto) sobre los asilados en la embajada de México.

Aparte de los libros propagandísticos del MLN y PCU han sido publicados algunos más objetivos, más periodísticos, como “Secretos del PCU” de Alvaro Alfonso e “Historias tupamaras” y “Milicos y tupas” de Leonardo Haberkorn.

En todos ellos fue mencionado LHG, y en el caso de los libros de Haberkorn, incluyendo la dirección en Internet.

Debo reivindicar para LHG el haber sido pionero en traer a la luz pública el tema de la orquesta roja del PCU.

En estos libros más periodísticos comienza a explorarse un tema que debe ser profundizado : el aparato armado y la orquesta roja de infiltración del PCU, en el MLN y otros sectores políticos.

Es necesario profundizar en un tema tan importante de la historia reciente, y sería bueno que la investigación que está realizando la Facultad de Humanidades lo abordara : un partido político legal en un sistema democrático tenía un ejército muy bien pertrechado, y un servicio de inteligencia al margen de toda norma legal, con el propósito final de tomar el poder por la violencia, como en Rusia, Cuba, y todos los lugares donde los partidos comunistas tomaran el poder anteriormente.

En reciente reportaje del semanario “Crónicas”, sin querer proporcionar nombres, el dirigente de los “Tenientes de Artigas” Carlos Silva,oficial militar de inteligencia que participó en la lucha contra el MLN y PCU y luego en conversaciones con los tupamaros, actual convencional del Partido Nacional y directivo de cooperativas militares, afirmó que él sabe que el PCU infiltró al MLN para que esa organización guerrillera estuviera comandada por su línea política. Algún periodista debería profundizar en ello

LOS HOMBRES GRISES EN MILICOS Y TUPAS


Tengo el libro “Milicos y tupas” de Leonardo Haberkorn.

Aún no lo he leído pero sí hojeado, y en las páginas 27 y 28 dice “ Aquel episodio que marcó a Miraldi está relatado en el libro Los Hombres Grises de Antonio Romero Piriz :’ Un día salimos como una gigantesca marea humana desde la Universidad. De pronto todos salieron corriendo en todas direcciones. Recuerdo a un joven rubio que se enganchó en mi pie y cayó al piso. Frente a nosotros cargaba la Guardia Republicana a caballo con los sables desenvainados. Corrí desesperadamente hacia la escalinata de la Biblioteca Nacional. Parecía que no llegaba, pero al fin pude subir los escalones, sin aliento. Desde allí pude ver que un grupo de estudiantes habían armado una barricada con sillas y mesas del bar Sportman y lanzaban piedras a los milicos cantando la Internacional. No pude seguir viendo porque numerosas bombas de gas comenzaron a estallar impidiéndome la visión. Tuve que entrar a la Biblioteca Nacional. Durante dos horas fueron entrando muchos estudiantes, varios de ellos heridos por los sablazos o las bombas lacrimógenas.’

Y agrega “uno de esos jóvenes que se refugió en la biblioteca era Miraldi”.

Al pie de la página 28 dice “ Antonio Romero Piriz Los Hombres Grises,2007.Publicado en la web en http://loshombresgrises.blogspot.com/2007/11/los-hombres-grises.html

GRACIAS LEONARDO POR DIFUNDIR MI TESTIMONIO

jueves 12 de mayo de 2011

“MILICOS Y TUPAS” :ADIVINANDO



En “El Observador” de hoy jueves 12 de mayo de 2011 hay un avance del libro “Milicos y tupas” de Leonardo Haberkorn:

Un libro revela que hubo tupamaros que torturaron junto con los militares

Ex guerrilleros fingían gritos para que empresarios declararan ante los oficiales





El removedor libro de Leonardo Haberkorn



En la década de 1970, miembros del MLN Tupamaros actuaron en allanamientos y operaciones conjuntamente con fuerzas militares, y luego, en los cuarteles, participaron en actos de tortura junto a los oficiales en perjuicio de empresarios a los que acusaban de haber incurrido en ilícitos económicos. En algunas ocasiones, los tupamaros torturaban directamente, haciéndoles el submarino a otros detenidos, y otras veces colaboraban con la tortura psicológica, fingiendo gritos en los calabozos cercanos para que estos empresarios declararan ante los militares que los interrogaban. Este nuevo capítulo de la connivencia que llegó a existir –y que en otros planos existe hoy– entre tupamaros y militares aparece contenida en un libro del periodista Leonardo Haberkorn, que se presentó este miércoles y que lleva por título Tupas y milicos.

El libro se basa en los testimonios del coronel Luis Agosto, del profesor de historia y ex tupamaro Armando Miraldi, y del contador Carlos Koncke, quien inició la carrera militar pero terminó militando en el MLN. Todos ellos tienen en común haber pasado, en distintas circunstancias, por el cuartel de La Paloma, en la zona del Cerro de Montevideo, en 1972, año en que tuvo lugar la llamada tregua: conversaciones entre militares y tupamaros que estaban presos, quienes, a cambio de que pararan las torturas, colaboraban con la oficialidad en la investigación de ilícitos económicos.

“La inquietud de trabajar juntos vino de los tupas, que nos decían: ustedes nos cagan a patadas a nosotros, pero a los que causaron todo este despelote, no –recuerda el coronel Agosto–. Ahí empezamos a investigar los ilícitos económicos. No sé quién lo decidió. Yo era un simple capitán y eso vino de arriba. Hubo una orden superior para que empezáramos a trabajar en esos temas. No fue una cuestión mía pero no me pareció mal, al contrario”.

De aquel momento en que tupamaros circulaban con libertad por La Paloma y compartían la comida con los oficiales, Mónica, una ex guerrillera que dio testimonio para la publicación, cuenta: “El clima era totalmente peruanista. (...) Eran cuadros del Ejército que compartían esa visión de cambiar el Uruguay. Tenía claro que para que esos planes se hicieran realidad tenía que haber un golpe de Estado. Algo así como milicos y tupas unidos y adelante. Era la toma del poder unidos con los enemigos. Nunca pensé que fuera a ser un proceso pacífico, no se podía pensar que eso fuera a ocurrir por un proceso electoral”.

En ese clima los oficiales comenzaron a dejar participar a tupamaros en acciones militares. “Sin que mediara la orden de un juez, los oficiales de La Paloma realizaban allanamientos en diferentes empresas o estudios contables y expropiaban libros o documentos para investigar si existían delitos económicos que merecieran ser perseguidos. El Ejército y el MLN, juntos, actuaban así por encima del Poder Judicial y del sistema institucional en su conjunto”, dice el autor del libro. Y Koncke lo avala: “Yo iba vestido de civil. Recuerdo que entrábamos a los lugares bien al estilo militar: duros, atropellando, y todo el mundo en el molde. Fui a dos o tres lados así”.


Nuevos presos
En un momento de la tregua “el cuartel empezó a llenarse de una nueva tanda de presos, pero esta vez no eran tupamaros, ni sindicalistas, ni izquierdistas de ningún tipo. Eran empresarios y profesionales detenidos en función de los documentos comerciales y financieros incautados, sospechosos de corrupción, acusados de defraudar impuestos, señalados como los responsables de vaciar el país con la mirada cómplice de los políticos venales. Ellos se llevaban la riqueza del país y eran la causa de la subversión. Por su culpa los tupamaros de habían alzado en armas. Los oficiales de La Paloma y de otras unidades habían decidido que era hora de que pagaran sus culpas: la subversión debía ser eliminada desde su propia raíz”.

Pero las cosas empezaron a ir más lejos, y los tupamaros presos aceptaron teatralizar la tortura cada vez que caía por el cuartel un empresario, alguien a quien tanto militares como guerrilleros veían como enemigos. Cuenta Agosto: “Los tupas se prestaban para estar en celdas cercanas y gritar en esos momentos. Desde la pieza de al lado a la que usábamos para interrogar a los ilícitos, los tupas gritaban: ‘No, no me mates, no me mates’, y los tipos se asustaban y declaraban sin que les hiciéramos nada. Los tupas gritaban y los tipos se cagaban y pedían para confesar”.

El coronel retirado relata que algunos de los presos del MLN ya habían colaborado en los interrogatorios, incluso antes de la tregua. “Había uno, prefiero no decir el apellido, que interrogaba: un tupamaro que interrogaba a tupas. Y yo lo dejé interrogar porque quería que agarrara confianza, sabía que él estaba ocultando algo. Hasta que un día por sorpresa lo fui a interrogar a él. ‘Que te pasa Juan, que te pasa’, me dijo. Pero yo ya había averiguado que él era el que había estado debajo de la iglesia cuando mataron a Acosta y Lara. Fue el que avisó del momento de disparar, porque los de arriba no veían cuando aparecía Acosta. Ese tupamaro metió a muchos tupas adentro. Eso lo puedo mencionar perfectamente”.

Koncke relata luego lo que le pasó a León Buka, “un simple contador como hay miles. Lo detuvieron porque lo denunció un tupa de veintipocos años, un estúpido, un débil mental que lo hizo solo para estar bien con los milicos. ¿De qué lo acusaban?, de nada. ¡En aquel momento no existía el blanqueo de capitales, porque no había impuesto a la renta! Pero los milicos no entendían nada de nada. Lo torturaron de manera brutal. Yo sentía necesidad de consolarlo, de acercarme y decirle: ‘Mire que esto va a pasar’, pero no lo puede hacer”.

“La indignación de Koncke aumenta cuando recuerda que al menos uno de los tupamaros presos colaboró en los interrogatorios y en la tortura a los detenidos por supuestos ilícitos económicos. Él mismo recibió una oferta para sumarse a esa experiencia, pero se negó a participar”, señala el autor.

Koncke afirma: “A mí los militares me quisieron llevar a interrogar, pero yo les dije que de ninguna manera, que eso era cosa de ellos. Pero sí recuerdo a un tupa que sí aceptó interrogar a los ilícitos y fue. Yo lo vi. ¡Lo vi yo mismo! Era un tipo muy especial, un verdadero rico tipo. Y cuando volvía se ufanaba: ¡Yo le metía la cabeza en el tacho, sí! Estaba orgulloso de lo que había hecho”.

El autor vuelve a tomar el relato: “En una correspondencia a la que pude acceder para esta investigación, otro integrante del MLN preso en La Paloma revivió así aquellos momentos: Al contador Buka, colorado y de Jorge Batlle, lo masacraron en sesiones públicas y privadas, con el apoyo técnico en la tortura de dos compañeros. Y ese fue el caso más llamativo pero hubo otros menos ruidosos aunque no menos vergonzantes, todos relacionados con los ilícitos económicos”.

Haberkorn cita la publicación Ecos revolucionarios, de Rodrigo Véscovi, en la que Pedro Montero, tupamaro preso en batallón de artillería 2, cuenta: “Después se torturó a toda la gente de Jorge Batlle y participamos nosotros en la tortura. Recuerdo que dentro del batallón de artillería 2 viví la tortura de civiles de derecha y a eso me opuse. Lo que no puede ser es que hubiese compañeros nuestros haciendo, digamos, de soporte asistencial a los torturadores y preguntando. Y eso para mí, que me disculpen, no lo paso ni lo dejo pasar, lo denuncio. Era infame”. Haberkorn le pregunta por este oscuro episodio a Henry Engler, quien respondió: “Es espantoso, espantoso. Inadmisible. El MLN siempre descartó la tortura. Eso fue una deformación”.

“Si uno está luchando en el campo, donde es posible reunirse todos los días y reflexionar sobre lo que está haciendo, puede ser (que esto pase)”.

“Uno se va endureciendo, pero la ternura le cuesta mantenerla. Uno se pone más duro, es casi inevitable. De la misma manera que el que comienza a torturar empieza a ir un pasito más, un pasito más, montones de barreras que tenemos desde el nacimiento, o por la educación que recibimos, se van rompiendo”.

En Facebook Haberkorn me adelantó que hay una cita de “Los hombres grises, bolche tupa, comunistas y tupamaros en Uruguay", mi testimonio digital que se puede encontrar en Google escribiendo su título, o en “entradas antiguas” de http://loshombresgrises.blogspot.com.

Dado lo que leí en el diario, y sin haber visto el libro, voy a adivinar que el pasaje citado es el siguiente :

(cuando llegué al Penal de Libertad) “En los primeros encuentros me asombraron dos cosas : todo el mundo negaba ser tupamaro (“ yo no tengo nada que ver, me trajeron equivocado”) y por otro lado se oían feroces conversaciones de lo que harían con los “milicos” cuando los papeles se invirtieran. Si ellos nos habían tenido encapuchados y vendados, la venganza sería ponerles palillos de ropa en los párpados para que no pudieran cerrar los ojos, y cosas por el estilo”.

¿Habré adivinado o era otro pasaje? Compruébelo como yo, leyendo el libro.

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